martes, 25 de marzo de 2008

El esfuerzo silencioso.



Nada de lo ganado con facilidad, podra mantenerse para siempre. (Abel Desestress)

Son muchos los que tratan de obtener el éxito a través de esa “idea” que de repente, de la noche a la mañana, les lleve al éxito. Buscan el camino del éxito fácil y rápido, que en muchas ocasiones les es vendido por los medios de comunicación y la publicidad.

Desde luego, no seré yo quien desanime a nadie en ese intento de lograr un tremendo éxito de manera rápida y fulminante. Simplemente lo que quiero ilustrar en este artículo es que generalmente el camino hacia los grandes éxitos sigue una dinámica bien distinta. Generalmente es el resultado de lo que yo llamo “el esfuerzo silencioso”.

Esa clase de esfuerzo que lleva a una persona a poner dedicación todos los días durante una o varias décadas para construir su empresa.
Esa clase de esfuerzo que hace que alguien dedique varias horas aparte de su trabajo todos los días durante varios años a escribir el libro que lleva en su cabeza.
Esa clase de esfuerzo que hace que una madre y un padre den lo mejor de ellos mismos cada día para criar hijos con valores y responsables.
Esa clase de esfuerzo que no hace ruido, pero que va forjando con constancia las investigaciones que hacen avanzar a la ciencia.
Esa clase de esfuerzo que se enfoca constantemente en mejorar cada día la maestría en algún don o habilidad.
Esa clase de esfuerzo que es capaz de soportar los momentos difíciles que siempre aparecen en todo proceso de avance y conquista.

En definitiva, ese “esfuerzo silencioso” que hacen cada día millones de personas mientras persiguen sus sueños y aspiraciones.
Ahí es donde se encuentra la gran clave.
En tomar esa parte de la construcción y el esfuerzo como parte misma de la recompensa. Disfrutar el camino.
Hacer que el esfuerzo sea gratificante porque en el proceso te estas convirtiendo en más de lo que ya eras.
En lugar de pensar que estás pagando un precio, comenzar a tomar conciencia que con cada uno de esos esfuerzos silenciosos estás cada vez más cerca de realizarte y lograr tus objetivos.
El esfuerzo como motivo de alegría.