miércoles, 30 de septiembre de 2009

Carta desde el cielo a Fidel Castro.


Te escribo porque a pesar de no haberte visto mucho desde hace tiempo, ahora, en la soledad de este eterno destierro, te estoy extrañando. Resulta que ha llegado aquí -por error, porque los errores ocurren hasta en estas profundidades- un muchacho con un blackberry que ahora mismo lo están enviando de vuelta y me ha prometido que va a poner estas líneas en órbita terrestre de manera que te lleguen en dondequiera que estés.

No te puedes imaginar el tamaño de esto. Aquí esta casi todo el mundo de todos los compañeros nuestros y de los partidos comunistas de toda la historia. Martí no fué comunista como tu pensabas or por lo menos argumentabas. Espero con el tiempo, poder reconocer a más compañeros. Hasta estas horas, sin embargo, no he podido encontrar ni al mismo Che. Pero sí sé que está aquí porque otros compañerois lo han visto. El registro de esto no está en manos del mismo Lucifer. Se lo han dado a los compañeros que manejaban los campos del Gulag para Stalin y me temo que sus métodos de contabilidad no son los mejores. Pero déjame no desviarme porque me van a castigar más de lo que ya me merezco.

Mi razón por comunicarme contigo es diferente a la gestión que se alude ocurrió entre el todo poderoso, Lázaro y el hombre que amaba la adulación, sus vestuarios y sus manjares. No, al contrario. Yo quiero que tu sepas que te estoy esperando. Y lo que quiero decirte es que yo creo que contigo aquí presente nosotros podemos hacer algo con esto. El tiempo no es un problema, de eso hay. Lo que nos falta es visión e imaginación. O si quieres, como tu has hecho muchas veces. primero la imaginación y después la visión.

Existe un problema aquí que tambén reclama tu urgente intervención. Nosotros hemos estado envueltos en la lucha entre las clases hasta la victoria siempre. Creo que desde el barrio Poey hasta mis últimos días esa fue mi verdadera vocación. Resulta que eso de siempre aquí no camina porque el tiempo no existe. Y la lucha vis-à-vis la victoria es difícil porque, déjame decirte, aquí sí que no hay clases. O por lo menos, los que estamos aquí no hemos podido definirlas. Por eso creo que tu visión de nuestra realidad aquí nos va a poder dar un Nuevo propósito al definer las clases que están y obviamente los que dbeemos hacer para ponerlas en pugna. Creo que primero tiens que venire para darte cuenta de esto. No pierdas más tiempo con reflexiones, ya aquello es tuyo.

Por otro lado, déjame decirte que he visto a varios agentes de la CIA también. Aquí no hay discriminación. Me saludaron muy atentamnte y hablamos de varios asuntos que no puedo compartir. De la que no he visto nada, a pesar de que le he cantado, es de mi querida Lupita. Ahora, sí, Fidel, aquí me he sentido mejor que en Méjico aún cuando mis hijos se reunan en Cancún.

Del paso a tomar por tí para llegar a estos lares, ni te preocupes. Una vez que ya te decidas a reunirte con nosotros verás que las cosas pasan rápido. Yo no tuve ni que pasar por San Pedro, ya tenía una visa waiver.

Nos vemos pronto cro. JAB